Cómplices

El Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia dio a conocer la sentencia que condena, a cadena perpetua, a Ratko Mladic, antiguo jefe del ejército serbiobosnio, por su papel en la llamada guerra de Los Balcanes.

Mladic permaneció escondido durante diez años, hasta mayo de 2011, en que fue localizado y enviado a una prisión holandesa. Antes que él ya había sido condenado, a 40 años de cárcel Radovan Karadzic, ex presidente de la República Srpska (una parte de Bosnia y Herzegovina) y Slobodan Milosevic, antiguo presidente yugoslavo, que murió en prisión antes de conocer su sentencia.

Aunque estos tres personajes son, sin ninguna duda, los máximos responsables de todos esos crímenes que llevaron a la muerte a decenas de miles de personas inocentes, es indudable que, tuvieron cómplices para poder realizarlos.

Algunos de esos cómplices se encuentran fuera de las fronteras yugoslavas ya que lo que, pomposamente, se conoce como comunidad internacional mantuvo, a lo largo del conflicto, un atronador silencio que impedía escuchar los gritos desgarradores de las víctimas y el sonido de los bombardeos.

Muy poco, por no decir nada se habló, ni se habla hoy, del papel del Fondo Monetario Internacional en la desintegración de la antigua Yugoslavia, pero el FMI le prometió, a ese país, la concesión de tres importantes créditos a cambio de modificar, totalmente, su política económica aunque ello perjudicaría a Eslovenia y a Croacia, las dos repúblicas más fuertes.

Como los préstamos del FMI no son inocentes, a cambio de la concesión, había que alterar la constitución, como así se hizo, lo que volvía a perjudicar a Croacia y a Eslovenia.

En marzo de 1991 el entonces presidente de los EEUU, por un lado, y la Comunidad Europea, por otro, insistían en que había que mantener Yugoslavia unida pero el Fondo  Monetario que, en esa fecha, sólo había entregado uno de los tres créditos prometidos, sabía que la ruptura, y con ella la guerra, era un hecho.

Con el conflicto ya iniciado en junio de 1991 (duraría hasta septiembre de 1995 y en él, se calcula que murieron 130.000 personas) la ONU, con fuerzas especiales desplazadas al territorio, dio orden a sus soldados de no “entrometerse” mientras se cometían violaciones, castraciones, deportaciones y, por supuesto, asesinatos entre la población civil.

Por otra parte los grandes medios de comunicación internacionales dieron una información, sesgada, del conflicto lo que contribuyó de manera importante a que la sociedad europea prefiriese mirar para otro lado pese a que la guerra estaba a escasos kilómetros de sus casas. Hoy se condena, afortunadamente, al carnicero de los Balcanes pero creo que deberíamos de tener claro que él no fue el único culpable.

 

 

 

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