Día de la madre

Mañana se celebra el día de la madre, en España El Corte Inglés y en otras partes del mundo corporaciones de características similares decidieron, y consiguieron, una vez más, apropiarse de una acción reivindicativa transformándola en “algo” de lo que pudiesen obtener beneficios.
En 1870 una escritora norteamericana, llamada Julia Ward, que fue la primera mujer aceptada en la Academia de las Artes y de las Letras en EE.UU., escribió un manifiesto en contra de la guerra que decía lo siguiente:
“¡Levántense, mujeres de hoy! ¡Levántense todas las que tienen corazones, sin importar que su bautismo haya sido de agua o lágrimas! Digan con firmeza: ‘No permitiremos que los asuntos sean decididos por agencias irrelevantes. Nuestros maridos no regresarán a nosotras en busca de caricias y aplausos, apestando a matanzas. No se llevarán a nuestros hijos para que desaprendan todo lo que hemos podido enseñarles acerca de la caridad, la compasión y la paciencia’. Nosotras, mujeres de un país, tendremos demasiada compasión hacia aquellas de otro país, como para permitir que nuestros hijos sean entrenados para herir a los suyos. Desde el seno de una tierra devastada, una voz se alza con la nuestra y dice ‘¡Desarma! ¡Desarma!’ La espada del asesinato no es la balanza de la justicia. La sangre no limpia el deshonor, ni la violencia es señal de posesión. En nombre de la maternidad y la humanidad, les pido solemnemente que sea designado un congreso general de mujeres, sin importar nacionalidad, y que se lleve a cabo en algún lugar que resulte conveniente, a la brevedad posible, para promover la alianza de diferentes nacionalidades, el arreglo amistoso de cuestiones internacionales.”
La humanidad vive presa de un sistema criminal capaz de llevar a cabo la mayor de las barbaries con tal de obtener beneficios. Mañana, cuando en montones de hogares, se repitan las frases de felicitación, en muchos casos vaciadas de contenido, dedicadas a las madres las palabras de Julia Ward siguen teniendo vigencia y no tenemos más que mirar las pantallas de las televisiones, o abrir los periódicos, y comprobar la política asesina que se está llevando a cabo en diferentes partes del mundo, en dónde unas madres pondrán los cadáveres de sus hijos mientras gente sin escrúpulos utilizará la sangre derramada para que los gaseoductos aporten mayor rentabilidad.
Por el dolor de tantas madres hay que gritar que basta ya de miseria moral, basta ya de podredumbre, basta ya de dolor y de muerte. Las madres tienen que gritar, y con ellas el mundo entero, que no son discursos, ni flores, ni retórica lo que la inmensa mayoría de los seres humanos necesitamos, el DÍA DE LA MADRE y todos los días del año son buenos para negarse a transitar por el camino que nos imponen y para exigir la libertad y la justicia, en definitiva, para construir un mundo más humano.

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